SIERVAS EN ALERTA – ¿VIVA O MUERTA?

SIERVAS EN ALERTA – ¿VIVA O MUERTA?

“Aún hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto” (Eclesiastés 9:4).

Este versículo me lleva a entender que no hay ningún valor en ser “rey”, tener poder, posición, reconocimiento, o sea, ser un “león” temible en esta vida y estar muerto espiritualmente.

¿Y cuando sobreviene esa muerte?

Cuando paso a ser amante de mí misma, a mirar hacia lo que alcancé, a defender mis derechos y mi reputación. Es decir, cuando mi sed no es de Dios, sino de aprobación en esta vida. Cuando dejo que la malicia tome el control de mis pensamientos y los malos ojos controlen mi proceder.
Son aquellas siervas que pasan una imagen de que tienen poder, que son temibles, que son autosuficientes, que son llamadas para hacer de todo, y que no necesitan orientación para ejecutar la Obra de Dios.

Es en esta etapa de la vida que surge la muerte espiritual. Es como está escrito en Apocalipsis 3:1: “…tienes nombre de que vives, y estás muerto…”

¿Cuál es la ventaja de ser un “león” en esta vida terrena, en la obra de Dios, pero no alcanzar la vida eterna?

Por eso vale más ser un “perro” vivo, aunque eso no sea tan valorado, temible o reconocido. Ese que está vivo a los ojos de Dios y aquel que es humilde y dependiente de Su creador. ¿No es así como se comporta un perro con su dueño?

Esas son aquellas siervas que reciben de buen agrado todo consejo y hasta la reprensión, pues quieren ser dirigidas, no por ellas mismas, sino por la mano de Dios.

Para esas que cometen errores, pero que son sumisas a Dios y buscan enmendarse, todavía hay esperanza.

Este versículo merece una reflexión profunda, pues en esta vida todo pasa. Todo es vanidad y aflicción de espíritu.

¡Que cada uno saque su propia lección!

¿Qué fue lo que te llamó más la atención? Deja tu comentario.

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