Siervas en Alerta – ¡Qué desperdicio!

Siervas en Alerta – ¡Qué desperdicio!

«Como anillo de oro en el hocico de un cerdo es la mujer hermosa que carece de discreción.» (Proverbios 11:22)

Hace días meditaba profundamente en este proverbio que es tan comentado y conocido por la mayoría de las mujeres cristianas. Siempre llevé esta analogía del Rey Salomón al lado comportamental de la mujer, pues no sirve de nada tener una belleza física si no se tiene discreción. Así es un anillo de oro en el hocico de un cerdo. Un verdadero desperdicio, ¿verdad?

Sin embargo, Dios me hizo ver este versículo desde otra perspectiva. En primer, me pregunté el por qué de esa comparación con el cerdo. El cerdo es un animal desordenado, sucio, inquieto, bastante ansioso, maloliente y destructor, como todo lo que encuentra por el camino. ¡No tenga nada en contra del cerdo! Habrá quien diga que el cerdo no es nada de lo que mencioné arriba, pero quien crió o cría cerdos conoce muy bien esa realidad. Puedes darle un buen baño al cerdo e incluso dejarlo bien limpito pero, al final, el cerdo volverá al FANGO.

Cuando se dirige al matadero, no hay quien soporte sus chillidos y su resistencia. Hace un ruido ensordecedor, completamente opuesto al cordero, que avanza mudo hacia la muerte.

Ahora vamos a traer esta comparación a nuestra vida. Todos los días somos lavadas por la Palabra de nuestro Dios. Cuando oímos Su dirección es como agua que nos lava de nuestra suciedad espiritual, de nuestras indiscreciones que se manifiestan de diversas maneras. A continuación puedes ver como la
indiscreción está relacionada con comportamientos como:

  • Cotilleos (le gusta hablar de la vida ajena)
  • Egocentrismo (solo piensa en si misma y en sus responsabilidades, no le gusta compartir nada porque le gusta tener todo el crédito)
  • Impertinente (no sabe estar en su lugar, habla mucho sin pensar en el momento incorrecto, hace bromas de mal gusto)
  • Curiosidad (quiere saber todo, incluso aquello que no le conviene)
  • Ansiedad (vive inquieta y preocupada con el mañana por eso su proceder es impulsiva)

Cuando actuamos de esta forma estamos volviendo al “fango” y nos parecemos, queramos o no, a la puerca con el anillo de oro en el hocico, pues somos conocedoras de la verdad, pero no obedecemos la Palabra de Dios, que es esa joya preciosa. Lo que Dios espera es que nos mantengamos limpias constantemente y que no nos dejemos llevar por las inclinaciones carnales.

Otra lección que sacamos de esta comparación y en relación a nuestro comportamiento cuando pasamos por el “matadero”, o sea, el momento en el que somos puestas a prueba. ¿Qué “matadero” puede ser ese dentro de la realidad de la obra de Dios?

  • Perder una responsabilidad;
  • Pasar por una supuesta injusticia;
  • Cuando no somos tenidas en cuenta para alguna cosa;
  • Etc., etc.

Necesitamos observar nuestra reacción, pues esta muestra a quien nos parecemos en realidad: a la puerca o al cordero. Si no aceptamos, “gritamos” y nos rebelamos, ¡ya sabemos a quien nos asemejamos!

¡Podemos estar muy lindas de uniforme y llevar una indiscreción oculta!

Eres tú quien decide aprovechar esta oportunidad de ser, en verdad, esa mujer hermosa, como la joya que Dios quiere que seas!

Espero que haya sido esclarecedor.

¿Entendiste la ALERTA que viene de Dios?

Deja tu comentario.

Dejar un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

2 comentários

  1. Es un mensaje fuerte, ya que debemos entender la importancia de la discreción,y quitar la ansiedad de querer saber todo

    Ver más
  2. Este mensaje me ayudó a entender que estoy pasando una prueba y que tengo que mantenerme haciendo lo correcto.🌹

    Ver más