No sacrificarás

No sacrificarás

«No ofrecerás en sacrificio al Señor tu Dios, buey o cordero en el cual haya defecto o alguna cosa mala, pues es abominación al Señor tu Dios.» (Deuteronomio 17:1)

El buey aquí significa el sacrificio mayor, más pesado, más robusto, que puede simbolizar las obras que más llaman la atención a simple vista, como predicar en el altar, hacer reuniones, ser responsable de una determinada área de la Obra de Dios, en fin, todo lo que implique apariencia, imagen, posición… o sea, lo exterior.

Pero, si en esa ofrenda hay una intención personal, engaño, malicia o vanidad, entonces ya es defectuosa, y por más que esté bien vista a los ojos humanos, Dios no acepta el sacrificio.

Y el ganado más pequeño, ¿qué representa?
Pueden ser las cosas más simples, como la forma en como visto mi uniforme, como me preparo para la reunión de obreros, como limpio la casa de Dios, o incluso, como sirvo la Santa Cena. Tal vez sean “cositas” que nadie ve, pero el interior está lleno de indiferencia y totalmente falto de reverencia a Dios. Ya no tiene ese cuidado de celar por su llamado como al principio, al contrario, hay un desprecio camuflado tras la imagen falsa de que todo está bien, pero la verdad es que a cada día se está distanciando más de la voluntad de Dios.

¡Qué señal!

Cuando leí este versículo, me vino un temor muy grande. Sobre todo en relación al “ganado pequeño” que simboliza los pequeños detalles, que sutilmente pueden pasar desapercibidos a nuestros ojos y que están en lo más íntimo de nuestro ser.

Observa que está escrito “NO sacrificar”, pues Dios no lo acepta. Dios odia esa ofrenda. Imagina a Dios odiando lo que estamos ofrendando. ¡Qué serio!, ¿verdad? No tenemos ni idea de la dimensión de la seriedad de este asunto, ¡pero tenemos el poder de obedecer la orden dada por Él!

¡Vamos a aprovechar este Ayuno de Daniel para vaciar nuestro ser de todas las impurezas y llenarnos del Espíritu Santo, pues solo Él nos capacita para dar la ofrenda perfecta a Dios!

¿Ya habías pensado en esto? ¿Qué opinas?

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1 comentário

  1. Muchas gracias. Son precisamente cosas que pasan desapercibida que pueden llevarnos a perder la Salvación.

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