Amor : Nº4 – ¡Por eso no me callo!

Amor : Nº4 – ¡Por eso no me callo!

¡Hola a todos los internautas!

Es un placer estar aquí con vosotras, todos viernes tendremos un audio exclusivo sobre un tema; y antes del ayuno, estábamos hablando sobre el amor.

Un amor que no tiene nada que ver con la emoción, con el sentimiento, “de pobrecita” o “pena“, sino un amor que tiene actitud, ¡tiene acción!

Hoy vamos acompañar la lectura en el libro de Isaías 62:1

“Por amor de Sion, no me callaré, y por amor de Jerusalén, no me quedaré quieto, hasta que salga su justicia como un resplandor, y su salvación, como una antorcha encendida.”

En realidad, ¿te has dado cuenta que cuando estamos entre mujeres, muchas se quedan sin saber la “forma” de decir algunas verdades? ¿lo habías notado?

Es aquella “conversación“ para agradar: eres tan buena, tan gentil; yo amo estar contigo…..

“Bla-bla-bla” Muchas veces incluso eres sincera; disfrutas realmente de la compañía de aquella persona, ¡pero siempre hablas acerca de lo que es bueno! cuando tienes que decir la verdad, exhortar, reprender y decir unas “buenas verdades”, tienes recelo. Y ¿sabes por qué pasa esto entre las mujeres? Y digo entre las mujeres, porque no conozco a los hombres… claro, aparte de mi marido, mi padre y mi hijo; y de ellos yo sé: Ellos dicen enseguida la verdad; no tienen “bla, bla, bla” ¡y hablan para resolver!

Pero cuando las mujeres (Quitando las que conozco de mi familia) aunque las que conocí que estuvieron a mi lado, siempre tuvieron cuidado para hablar, porque la realidad, estas personas también se sienten heridas cuando oyen la verdad.

Cuando eso acontece, ¡reaccionan de la misma forma con las demás! Entonces tienen este cuidado, hablan de las cosas buenas, elogian, etc.

Yo tengo aquí una amiga que era así …. El nombre de ella es Luisa.

Viviane – “¡¿No es verdad Luisa?!”

Luisa – “Es verdad D. Viviane, ¡yo hablo por mi ! yo era esa persona “muy agradable”, que me gustaba mucho agradar a los otros. Y me costaba mucho decir la verdad a una persona cuando yo veía algo errado . Por cierto, ni siquiera conseguía decir la verdad, yo daba vueltas con ‘Pañitos de agua caliente’ y de una forma muy superficial, intentaba ayudar pero no estaba haciéndolo…”.

Viviane – “Increíble, así tú también transmitías esa inseguridad… Como tenías ese recelo, lo transmitías, pasabas la inseguridad mostrando así que no eras original. Por otro lado, cuando yo encontré a luisa, yo ya estaba bien resuelta, y acompañas mi blog, en mi Diario, cuando todavía estaba en California y no había llegado a Europa, vas a descubrir más sobre mi; y lo voy a contar con más detalles…

Pero cuando conocí a Luisa, le pedí que fuera mi traductora en el ‘Programa Cosas de Mujer’, necesitaba de ella, de forma que me hablase la verdad, pero Luisa, con mucho ‘respeto’ y cautela…”

Luisa – “Con recelo de aquello que usted pudiese pensar de mi; de causar problemas…”

Viviane – “Al fin y al cabo, mi marido estaba ‘responsable’ pelo por tu marido, entonces no querías ser perjudicada en esta situación …

Yo sabía que no estabas siendo original, hasta que un día, yo me enojé mucho. Porque siempre le pedía que me hablase la verdad, y cuando yo le preguntaba, intentaba darme un atajo … hasta que un día ¿qué fue lo que hice? Debes acordarte muy bien, ¿verdad, Luisa?”

Luisa“Yo no puedo olvidarme de ese día, porque cuando miró hacía mi, con los ojos bien abiertos – porque si no conocéis a D. Viviane de cerca, sabed que ella tiene los ojos bien grandes – y ella me miró con los ojos bien abiertos y dijo: Luisa Presta atención a lo que te voy a decir : Estás aquí para ayudarme, para decirme la verdad mi amiga; y si no me dices la verdad serás cambiada, y otra ocupará tu lugar y me dirá la verdad. ¡Así que deja de ser así!’

Usted me dijo eso bien seria…”

Viviane – “yo hablé hasta con un tono más alto, porque yo tenía mucha rabia de eso…”

Luisa – “¿y por qué? Por la situación en que la usted estaba en ese momento, y yo con la producción del programa, exigía de mi esta seguridad; exigía que yo fuese verdadera… tenía como responsabilidad un trabajo.”

Viviane – “Y para mi no era una ofensa, Luisa, que me hablases la verdad. Yo quería esa verdad, porque estaba resuelta con Dios. Y cuando estamos resueltas con Dios la verdad no nos ofende. Cuando oímos verdades , agradecemos y nos encajamos en lo que debe ser…”

Luisa – “Usted dijo algo muy importante al principio, cuando se refirió que apenas diremos la verdad a otra persona, ¡cuando nosotras aceptamos la verdad a nuestro respecto! Y mi problema era que cuando yo oía la verdad a mi respecto, yo me sentía herida y me dolía; no me gustaba oír hablar de mis errores .”

Viviane – “Inclusive, ¡yo te confrontaba siempre!”

Luisa – “¡Me Confrontaba! Porque yo no aceptaba la verdad a mi respecto…me dolía mucho escuchar hablar de mis errores.”

Viviane – “¡Observa que cosa más linda es el amor de Dios! El amor de Él no es ese ‘bla, bla, bla’ que las personas pronuncian y nunca alcanzan, diciendo: ‘Ah ese Dios Maravilloso…’ y cantan a Su respecto, pero no son verdaderas, ni radicales con el pecado.

No eres radical con aquello que te perjudica, y así eres con las otras personas.”

Está escrito: “Por amor de Sion, no me callaré…”

Quiere decir que es obligación de la persona que es de Dios, no quedarse callada, ¿Por qué?

Porque ella sabe que algo esta mal y es por eso no se puede eximir de esa verdad.

¡Jesús es la Luz! ¿Y qué es lo que hace la Luz? ¡Ilumina! Y las personas no quieren oír la verdad.

¡El amor de Dios es la verdad que ilumina!

“Por amor de Sion, no me callaré, y por amor de Jerusalén, no me quedaré quieto, hasta que salga su justicia como un resplandor, y su salvación, como una antorcha encendida.”

Sion representa a la iglesia, y Jerusalén yo creo que representa a la parte de aquellos que trabajan en la Obra de Dios, pues esta es la capital; la parte más importante de la ciudad. Y los que están en Jerusalén son aquellos que hacen la Obra de Dios, ya sean obreros, en el Altar o en el Atrio.

“…no me quedaré quieto…”

Cuando estoy comprometida con la obra de Dios, ¡ahí es cuando no me puedo quedar quieta!

Yo no puedo ver un error en Luisa y quedarme quieta, siendo cómplice de su error.

Porque si yo no hablo, cometo el mismo error que ella esta cometiendo.

Luisa: “¡Y peor! Me va a perjudicar, viendo que estoy camino a la perdición, y no me ayuda.”

En otras palabras, Luisa, ¡Tu no eres original para con Dios, y yo mucho menos!

Yo puedo poner “paños calientes” en nuestra amistad; para que haya un buen clima, yo no doy prioridad a Dios así, sino aquello que voy a encarar en el día a día. ¡¿Donde está Dios en esto?!

“…hasta que salga su justicia…”

¿qué es la Justicia? La justicia es la corrección, mientras no salga la corrección, la verdad, lo que es justo, no me voy a quedar tranquila. Sobretodo para aquellos que están haciendo la Obra en el Atrio y en el Altar.

“…como un resplandor…”
Esta justicia y corrección tienen que venir en forma de verdad, ¡cómo una “luz” que te hace ver! Cuando yo no me callo, ni me quedo quieta, es porque la verdad está dentro de mí.

“… Y su salvación como una antorcha encendida.”

¡Mira este es el verdadero amor! Tiene que ver con lo que es justo y lo que te salva.

Aquello que no te salva y no te permite estar exenta del peligro en relación a vuestra alma; aquello que no te hace cortar el “mal por la raíz”; los “pañitos calientes” estar “hablando en vano”, dando vueltas…. Yo no soy esa persona que va a estar “hablando en vano”, ¡no lo soy! No tengo “labia” del tipo: “Hola querida, ¿cómo estas?” Eres muy graciosa….” Yo no soy ese tipo de persona. ¿Y por qué? Porque no me agarro de eso para agradar a otra persona.

Yo soy original, y a veces las personas incluso esperan mas de mi, pero yo no estoy ahí para agradar, yo quiero ser original, verdadera.

Entonces a la primera oportunidad que veo, no quiero tener “deudas”, mientras yo me callo, y me quedo quieta, tengo “deudas” ¡y no puedo tenerlas con Dios, ni con nadie! Incluso, para hacer un programa y hasta para estar aquí, para hablar con vosotras, creéis que yo digo una verdad y por detrás hago otra cosa? ¡No! Tengo que resolver todo lo que haya que resolver, antes de hacer cualquier cosa para Dios, porque yo sé que para presentar a Dios algo, ¡tiene que ser aceptable!

Pienso que ya hablé mucho….pero ya sabes que el amor no se calla y no se queda quieto, y este hace salir la justicia como resplandor, ¡cómo una luz que revela la verdad! Y tu salvación como una antorcha, que es lo que hace mover como la luz.

Yo soy esa “antorcha” cuando yo vivo la verdad.

Amiga internauta, fue un placer estar aquí con vosotras, tú que nos acompañas por la Radio Positiva, hazte un favor a ti misma y deja tu comentario en el Blog, participa; ¡no te calles! Ya que dices que me amas y que me consideras, entonces participa y dime lo que te está pasando, ¿cómo te ves cuando tienes que decir la verdad? ¿presentas el amor verdadero que Dios tiene contigo? ¿aceptas oír la verdad, o huyes de ella?

Participa, porque será un gran placer leer vuestro comentario

Un abrazo y hasta la próxima semana.

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2 comentários

  1. Hola como vencer eso de tener miedo a decir la verdad sin lastimar a la otra persona capaz sea algo sin sentido y que no le afecta si no se lo digo por ejemplo en la universal que asisto los pastores se equivocan tengo ganas de decirlo después lo dejo pasar porque al que tengo que seguir es a Dios

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  2. Gracias Sra. Viviane, este artículo me ayudó porque sin darme cuenta muchas veces he querido agradar a otras personas y no soy verdadera, original hasta con mis amigas. Y me di cuenta que esto es algo que debo resolver primero dentro de mi. Muchas gracias y Dios siga husando…..

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